Estamos de vuelta…

Diciembre 7, 2009

Buenos días a todos:

Sé que os he tenido muy abandonados estos meses. Por eso entono un mea culpa pero de los buenos, de los que incluyen proposito de enmienda. Las razones, que no excusas, han sido mis últimos estertores como flamante ejecutivo de cuentas en una agencia de comunicación (de cuyo nombre no quiero acordarme). Afortunadamente, ya estamos de nuevo cotizando para sostener el Imperio y, lo que es mejor, recibiendo un estupendo curso de redacción y corrección que os recomiendo de corazón y mente.

Muchas cosas han pasado desde mi último post del gran Diamond, y algunas relacionadas con la Red. Gracias a mi gran amiga Tamara tuve la suerte de acudir a Evento Blog España, un congreso que tuvo lugar en Sevilla y del que salí, además de un poco más informado, con mi propia cuenta de Twitter (@alvarmv) y el dominio de este nuestro blog.

Retomado ya el contacto, sólamente deciros que en estoy momento estoy “atacando” El Día D, de Anthony Beevor, historiador que ya me sorprendió gratamente con Stalingrado y 1945 Berlín, la caída. Todavía las lanchas no han llegado a las playas de Omaha y Utah, pero la cosa pinta bien. En cuanto esté terminado tendréis a vuestra diposición mis impresiones.

Y nada más, os veo mañana porque, por si lo no sabíais se cumplen 150 años de la Cruz Roja, algo que merece la pensa reseñar…

Finalmente, aquí os dejo un post buenísimo para entender qué diablos es eso de Twitter…


El triunfo del orgullo…

Julio 8, 2009

El pásado sábado asistí a esa mezcla autóctona de carnaval, desfile de la victoria, discoteca ambulante y botellón que supone el desfile del Orgullo Gay. Apostado en la confluencia de Alcalá y Gran Vía pude comprobar como cientos de miles de personas se movían al son de los dj de cada una de la carrozas camioneras y de las millones de latas de cerveza y minis de los participantes.

Mirando hacia arríba, hacia el edificio de Telefónica, se podían ver como avanzaban las carrozas completamente rodeadas, como lentos elefantes de películas de romanos y escoltadas por cientos de “gladiadores” aptos para cualquier anuncio de gimnasio. Si no fuera por la falta de lluvia de papeles de colores podría decirse que se trataba de uno de esos históricos desfiles que sólo Nueva York puede acoger cuando gana un presidente emblemático o se logra una victoria en una guerra mundial. Hasta aquí la parte estética pero ¿y la ética?

¿Qué hay debajo de todo esto? ¿Son fundadas las críticas de chabacanería, frivolidad y ausencia de contenido reivindicativo? ¿Madrid se merece tener que soportar cinco días de fiesta con su alto ruido, suciedad nauseabunda, ebriedad campante y demás?  No lo sé, pero creo que independientemente de la orientación sexual que marca el momento, es necesaria siempre la coherencia… Hordas madridistas en Cibeles, misas multitudinarias en Colón, desfiles militares en Castellana, cabalgatas de reyes magos por medio callejero, centenares y centenares de manifestaciones ante el ministerio de turno, procesiones en Semana Santa, verbenas y carreras populares…y esto sólo en Madrid. ¿Imponemos una especie de omertá urbana y suprimimos todo lo que supere unos cuantos decibelios? Porque los siguientes en caer serán los “abrezanjas”…

Pero a fin de cuentas, el ruido y las molestias al ciudadano centran sólo una parte de las críticas. Las otras andanadas van contra la supuesta pérdida del sentido de reinvidicación y lucha por los derechos de estos colectivos. Incluso parte de ellos se oponen a la imagen estereotipada de pseudocarnaval y orgía que se ha vendido en los últimos años.

Sinceramente creo que el desfile encierra en sí parte de reinvidicacion y lucha, porque refleja la libertad sexual que ha sido precisamente uno de los grandes déficits que estas personas han tenido en la sociedad. No pegaría mucho que se encapucharan y lanzasen tornillos como los de la Naval o que cortasen el gaditano puente Carranza. Además, queda claro que el Orgullo Gay hace tiempo que mutó de jornada de reivindicación a fiesta, pero ¿acaso no ha sucedido eso con el 1 de Mayo?

A ver si el problema va a ser que son gays…


La venganza de la Naturaleza…

Julio 7, 2009

ataqueSolo un inquietante suceso digno de Poe. Hace unos días Ross, mi imprescindible alter ego, corría confiada como todos lo días por el Retiro. De repente, sintíó un dolor agudo en un gemelo y, girando la cabeza, descubrió horrorizada un ser peludo y violento que clavaba sus afiladas garras en su carne. Y cuál fue su sorpresa al comprobar que ese engendro diabólico era… una ardilla. Sí, se le había tirado una ardilla. ¿Será el inicio de la venganza de la Naturaleza? ¿Se llenarán los postes y cables de teléfono de pequeños roedores emuladores de Los Pájaros que atacarán a rubias maestras y despavoridos niños? Reconozcan que, como cantaba Blades, la vida te da sorpresas y, en este caso, arañazos.


Steinbeck en femenino…

Junio 14, 2009

Migrant motherTras un ligero parón por circunstancias de la producción, retomo el teclado para contar otra grata sorpresa aunque, siendo sincero, contaba con una documentación previa que había colocado el listón bastante alto. Continuando con el grato peregrinar por la distintas sedes de Photoespaña 2009, mis pasos me llevaron a la Fundación ICO, ese gran espacio apenas conocido y que, silencioso, se halla agazapado en la parte la trasera del Congreso de los Diputados. Sí, sí, el mismo ICO que se ha convertido en el santo al que van dirigidas todas las plegarias en busca de créditos y liquidez.

Dorothea Lange, a esta especie de Katherine Herpburn de la cámara, alta, delgada, fibrosa y una vitalidad sencillamente apabullante, está dedicada la muestra “Los años decisivos”. Fotógrafa de  retratos de gente bien durante la Gran Depresión, las largas colas de parados del Skid Row hicieron que dejase todo, incluido marido y criatura, y se convirtiese en fiel escriba de los desheredados de entonces, a saber, los golpeados por el Crack del 29 así como los granjeros aplastados por la sequía y las tormentas de polvo. De sus negativos salen mocosos sucios, jornaleros con rostros tallados en madera y mujeres secas por el trabajo, el hambre y la ilógica prole. Un halo flota en la sala: son Las uvas de  la ira con las que Steinbeck en la máquina de escribir y Lange en la cámara grabaron a fuego en las conciencias del siglo XX el drama de los okis (nombre despectivo con el que se llamaba a los trabajadores desplazados que, huyendo de la pobreza, llenaban las carreteras desde Oklahoma). La pobreza, en blanco y negro, se mastica.

Las decenas de fotografías conforman un todo que hay que descubrir con un respetuoso silencio (sólo trastornado por el gimiente parqué) en el que la clave se halla en las miradas. Ojos gastados, enmarcados por cuerpos deslomados y harapientos pero siempre dignos, que ofrecen un doloroso recordatorio de dramas que nos parecen lejanos pero que anualmente se repiten entre olivares de Jaén o fresas de Huelva. ‘Migrant Mother’, su gran retrato, constituye el auténtico himno de una década dolorosamente recordada en estos tiempos de falsos dioses financieros.

Pero Lange va mucho más allá, como pone de manifiesto en su serie sobre las deportaciones masivas de ciudadanos americano-japoneses a campos de concentración durante la II Guerra Mundial para evitar que colaborasen con el enemigo (pese a ser ciudadanos de Estados Unidos hasta de tercera generación). Este borrón en el hasta entonces impecable historial democrático de Estados Unidos es un aviso a navegantes sobre la facilidad con la que los derechos civiles pueden verse pisoteados en épocas convulsas. Y de ahí al fascismo van sólo una iconografía y un líder carismático. Pero eso es otra historia…


El secuestro exprés de Europa…

Junio 8, 2009

El Rapto de Europa, de TizianoTras los sueños imperialistas de personajes mitificados como Carlomagno, Napoleón y demás referentes del paneuropeísmo a espada y mosquete he aquí que nos encontramos con que ayer, de nuevo, Europa sufrió un rapto, o mejor, por aquello de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías, un secuestro exprés. Trataré de explicarme. Los siglos XIX y XX fueron, básicamente y desde las lecciones de estrategia del pequeño gran corso, un espantoso baño de sangre entre franceses y alemanes, especialmente tras la Guerra Franco-Prusiana. La grandeza de la actual Unión Europea es que puso fin a esta sucesión de “tempestades de acero” de Jünger, y evitaba que hecatombes como las de Verdún, el Somme, Dunquerke, Las Ardenas o Montecassino pudiesen volver a producirse. De paso, se plantaba cara aunque fuese especialmente en el terreno económico al peligro rojo de más allá del Telón. Y una vez nacidos, a crecer y multiplicarse…

Cautivo y desarmado el peligro comunista, la Unión Europea se ha convertido en un gran club de 375 millones de ciudadanos lleno de buenas intenciones pero muy poca cintura. En la jornada de ayer se produjo el índice de abstención más alto de toda su historia (con países con poco más del 20% de votos) y por si fuera poco los grandes ganadores han sido los partidos extremistas (especialmente de derechas y, por tanto, tendentes al nacionalismo) y, curiosamente, los euroescépticos. Ante un panorama desolador, cabe preguntarse: ¿Qué supone la Unión Europea para los ciudadanos aparte de subvenciones para las vacas y un bonito símbolo en las matrículas de lo vehículos? ¿Qué une a un pescador de Faro, en el Alentejo portugués, con un corredor de seguros de Praga, en la República Checa? Tras el desastroso vendaval electoral que nos ha azotado en las últimas semanas sigo sin entender qué soy como europeo y hacia dónde me dirijo, como pieza de un inmenso rompecabezas en el que las partes no encajan. Y es necesario que lo hagan, porque creo sinceramente que este imperfecto sistema burocrático es una garantía para evitar fulgurantes ‘guerras relámpago’ y canallas francotiradores en las calles de Sarajevo. Eso sí, que se prepare la bella Europa, que ya queda menos para el próximo secuestro exprés…


Un disparo en la ciudad…

Junio 7, 2009

Vivir en la Corte siempre opone a la grancv calidad de vida provinciana experiencas, vivencias y “posibilidades de” que hacen que la existencia en la urbe sea al menos algo impredecible. La oportunidad de esta tarde de domingo ha sido poder disfrutar, sin prisa, sin pausa y con tiempo de buscar en las imágenes simbolismos más o menos acertados, de la exposición “Retratos de Nueva York: Fotografías del MoMA” en ese auténtico oasis que constituye La Casa Encendida. En este singular edificio (que por momentos me reconcilia con el sector bancario) el espectador, desafiando las inclemencias polares de un derrochador aire acondicionado, se encuentra con el mítico Babe Ruth, leyenda de los Yankees, obreros-malabaristas de rascacielos, callejones no aptos para turistas, codos borrachos en bares de Brooklyn, grandes automóviles de consumo insostenible y hasta histéricas beatlemaníacas rendidas a George Harrison… En las salas A, B y C se suceden algunos de los mejores instantes congelados de un grupo de fotógrafos en los que me pongo como tarea pendiente profundidar. Eso sí, entre ellos se halla ‘Weegee’, maestro de los sucesos y que contó con una exposición propia en la Fundación Telefónica hace unas semanas. A fin de cuentas, algo bueno tiene que haber en compartir acera con millones de personas.


Quién es quién…

Junio 5, 2009

Cuaderno de bitácora. Segundo día de navegación.A paso de cangrejo copia

Como mandan los usos y buenas costumbres, hay que presentarse. Mi nombre es Álvaro Martín Valcárcel y vivo desde hace unos años en la Corte porque, siguiendo la estela de miles de paisanos, como buen extremeño me fui a hacer las Américas, en este caso los “Madrides”.

Vivo en Lavapiés. Sí, en  el mítico Lavapiés que ni es tan mestizo ni tan canalla, pero que es un lugar en el que realmente merece la pena vivir. Precisamente por ello, mis ‘Misterios de Madrid’ no son ni de lejos los de Antonio Muñoz Molina, sino que, como muestra, gastronómicamente son el arroz polao, el durum y la cerveza Kobra. Y de ahí en adelante… El resto los iremos comentado si os parece bien.

Libro del día (que me acompaña actualmente en mis eternos trayectos de la línea 1 de Metro): A Paso de Cangrejo, de Günter Grass. A grandes rasgos, analiza uno de los innumerables dramas de la II Guerra Mundial, el hundimiento por un submarino ruso del barco Wilhem Gustloff, cargado hasta los topes con más de 9.000 refugiados alemanes y que perecieron en su inmensa mayoría, 4.000 de ellos niños. Para ser coherentes, haremos la crítica cuando lo terminemos aunque he de reconocer que por El tambor de Hojalata Grass ya tiene mi aprobado. Ahora, a por nota…


Al principio…

Junio 4, 2009

Hoy es un día importante porque abrimos un cuaderno en el que todos podemos escribir y opinar libremente. Gracias a los del pequeño empujón que han conseguido que entre en el universo bloggero… Como buen mercenario de teclado, periodista de titulación, escritor de aspiración y redactor de profesión, ofrezco un espacio para comentar una extraña mezcla compuesta de lecturas, actualidad, historias de la historia y, por supuesto, experiencias personales.

Pasen, están en su casa…